La sala de espera de Bitcoin: ¿qué factores afectan la confirmación de una transacción?

Las transferencias de bitcoins de un usuario a otro no son instantáneas. Por el contrario, su procesamiento depende de varios aspectos, que muchas veces retrasan su realización. ¿A qué se debe la demora?  

Las transacciones son un aspecto esencial del funcionamiento de las criptomonedas. Sin aquellas, resulta difícil disponer de los criptoactivos de forma rápida y segura.

Estas operaciones permiten la transferencia de fondos entre las partes. Son las encargadas de realizar los envíos, por ejemplo, de bitcoins, entre los usuarios. En la blockchain de Bitcoin, las transacciones quedan registradas en una suerte de “libro contable”, que almacena toda la información y no se puede eliminar ni alterar. Algo así como un “sistema inviolable”. En él, se pueden verificar cada una de las transacciones desde la creación del primer bitcoin. 

Ahora bien, todo tiene un costo en esta vida, y las transacciones no escapan de esta regla: tienen un precio por el consumo eléctrico que demanda la operatoria y el tiempo que se necesita para su ejecución. Así y todo, se producen demoras en su confirmación. 

En concreto, ¿cuánto tiempo tarda en aprobarse una transacción? ¿Se puede agilizar su concreción? ¿Qué hace Bitcoin para acelerar la operación? ¿Tiene un costo o es gratuita? Las respuestas a estos interrogantes, ¡en esta nota!

¿Por qué tardan las transacciones en ser verificadas?

Cuando Bitcoin nació, irrumpió en el mercado financiero como una moneda alternativa que prometía rapidez en sus transacciones. Al principio, estas tardaban aproximadamente 10 minutos en confirmarse, tal como establecía su protocolo.

Sin embargo, con el paso del tiempo, esta ligereza fue bajando. Lejos de la agilidad inicial, por lo general, hoy tardan un promedio de 40 minutos, aunque en ocasiones el tiempo puede ser bastante mayor, al ser la cripto más popular y, sobre todo, la más utilizada.

El delay se debe al esfuerzo que demanda su procesamiento, mecanismo que se apoda “minería”. Cada vez que el bloque donde se registró la operación se enlaza con otro, se genera una confirmación. En Bitcoin, se necesitan tres confirmaciones para que una transacción se considere válida e irreversible.

Este procedimiento de seguridad produce retrasos, ya que la red recibe transacciones de forma continua y son los mineros quienes seleccionan cuáles confirmar. Por ende, si el volumen de transacciones que los mineros deben aprobar es caudaloso, se produce una acumulación de operaciones para ser procesadas, que se traduce en una congestión de la red y, finalmente, en una espera para los usuarios.

Aunque puede resultar tedioso, especialmente para ansiosos e impacientes, hay que ver “el vaso medio lleno”: el tiempo de espera es un beneficio para el usuario, ya que se trata de una medida de seguridad. “Tarda en llegar, pero al final hay recompensa”, como dice una canción. 

El cobro en las transferencias

Es importante entender que cada criptomoneda posee un funcionamiento específico, con cadenas de bloques que tienen una estructura diferente. Sin embargo, todas las cripto tienen puntos en común, entre ellos, el cobro que se percibe por transacción.

En el caso de DAI, que funciona con la blockchain de Ethereum, se habla de “gas” cuando se hace referencia al costo de sus transacciones. En Bitcoin, también se abona un importe por la realización de las transacciones, es decir, por el tiempo y por los recursos que se emplean en su proceso. 

El pago de este fee corre por cuenta del usuario, quien cubre el gasto para que la operación se ejecute con éxito. Sin él, se tornaría imposible el funcionamiento de la red y se vería afectado el sostenimiento de su estructura. 

El costo en las transacciones se debe a que, principalmente, se busca retribuirles a los mineros su trabajo para validar las operaciones y que sea rentable para ellos realizar esta tarea, dado que, para llevarla a cabo, invierten tiempo y requieren equipamiento apto para esta actividad, con los consecuentes gastos que genera.

Así, los mineros reciben una comisión como incentivo. A la hora de realizar la transacción, los usuarios indican la cantidad que están dispuestos a abonar por ella. De esta manera, quienes pagan una comisión más alta reciben un mayor interés por parte de los mineros, es decir, se les da prioridad, comparado a quienes realizan ofertas menores. 

Es por ello que, al igual que como ocurre con otras criptomonedas, en Bitcoin no se pagan comisiones en función de la cantidad de dinero que se transacciona. Una persona que envía pocos bitcoins podría llegar a abonar un importe más alto que otra que envía más. 

El paso a paso

  1. El usuario solicita un envío de X cantidad de bitcoins desde su wallet a otra wallet.
  2. El código de Bitcoin, gracias a la llave privada que le da posesión al usuario sobre sus bitcoins, firma la transacción y la escribe lista para un bloque.
  3. Esta escritura pasa a una “sala de espera” llamada mempool, es el lugar desde el cual los mineros eligen qué transacciones confirmar.
  4. De acuerdo con la congestión de la red, los mineros preferirán aquellas transacciones con mayor recompensa (mayor comisión), y dejarán de último las de menor recompensa, para tomar estas últimas cuando baje la oferta de trabajo.
  5. Una vez el minero tome una transacción, y esta se confirme con el poder computacional de la minería, se la escribe en un bloque y se pasa a la cadena de bloques (libro contable).
  6. Esta escritura es la que te asegura que el usuario del principio envió cierta cantidad de bitcoins al usuario final, y así dicha transacción se encontrará confirmada.

Congestión reciente de la red

En los últimos meses, la red se encuentra más congestionada de lo habitual. Debido a la turbulencia financiera a causa de la crisis generada por la pandemia del Covid-19, muchos ahorristas se volcaron al uso de criptomonedas desde el comienzo del brote

Por ejemplo, la búsqueda en Google de los términos “bitcoin” y “criptomonedas” ganó relevancia. En julio, según Google Trends, ambas palabras alcanzaron un promedio de 70 puntos en la escala de interés, en la que el puntaje 100 equivale a la mayor popularidad. Pero el interés no aumentó solo en la cuarentena: de acuerdo con estos parámetros, en lo que va de 2020, el término “bitcoin” alcanzó un promedio de 75 puntos.

También incide en la congestión el Halving, un evento programático establecido en el código subyacente a Bitcoin desde sus inicios, que ocurre cada cuatro años. En mayo, tuvo lugar el más reciente de estos episodios, el tercero de la historia de Bitcoin, en el que se redujo a la mitad el número de monedas que genera la red. Desde entonces, el promedio de las comisiones por transacción ya supera los 2,50 dólares. El aumento del fee busca compensar el “ajuste” después del Halving. Ahora que hay una menor emisión de bitcoins, los mineros necesitan un precio más alto para alcanzar el punto de equilibrio. 

Cabe aclarar que las eventuales demoras en las transacciones no se deben al funcionamiento de las plataformas de exchange como Buenbit, sino que corresponden al funcionamiento de la red de Bitcoin, que trabaja para acortar el tiempo de procesamiento. Buenbit, por su parte, permite visualizar el monto exacto de la comisión justo antes de confirmar la operación. Así, se le informa al usuario el valor a pagar antes de completar la transacción.

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