La historia detrás de la primera transacción de Bitcoin

La historia detrás de la primera transacción de Bitcoin

La primera transacción de Bitcoin se realizó el 12 de enero de 2009 cuando su creador, Satoshi Nakamoto, envió a Hal Finney, pionero de la criptografía, 10 BTC en lo que quizá sea el evento más importante en la historia de las criptomonedas.

Esta primera transacción significó el inicio del intercambio de unidades de valor digitalmente entre personas sin ningún tipo de banco ni estado que intermediara. Con ello se abrió la puerta a una revolución tecnológica y económica sin precedentes.

Pero, ¿cómo es que se llegó a ese evento? ¿Qué importancia e impacto ha tenido en el ecosistema cripto tal y como lo conocemos ahora? Quien quiera que sea, Satoshi Nakamoto tuvo la visión de crear un nuevo sistema económico digital, descentralizado, sin intermediarios. Por esto, emprendió el ambicioso trabajo de crear Bitcoin.

Hal Finney y su amistad con Satoshi Nakamoto

Luego de que Satoshi publicara el white paper de Bitcoin, Finney, quien ya tenía una larga experiencia en la comunidad de la criptografía, le envió un correo electrónico felicitándolo por su creación y fue así como se convirtió en el primer interesado en colaborar con el proyecto.

Quote: También conocido como “libro blanco” en español, un white paper es un documento que explica un concepto concreto, en este caso, el funcionamiento de Bitcoin.

Dicho por él mismo, Bitcoin le llamó poderosamente la atención desde el momento en que salió su código fuente. En marzo de 2013, Finney publicó en un foro sobre Bitcoin que mantuvo conversaciones por correo electrónico con Satoshi Nakamoto en las que le informaba errores para mejorar la red.

"Cuando Satoshi anunció Bitcoin en The Cryptography Mailing List, a lo mejor tuvo una recepción escéptica. Los criptógrafos han visto demasiados esquemas grandes de novatos despistados. Tienden a tener una reacción de "rodilla sacudida".
Yo fui más positivo. Estuve mucho tiempo interesado en los esquemas de pagos criptográficos. Además, fui lo suficientemente suertudo para conocer y corresponder extensamente con Wei Dai y Nick Szabo, ampliamente conocidos por haber creado ideas que podrían haberse realizado con Bitcoin. Ya había hecho un intento de crear mi propia moneda basada en "Proof of Work", llamada RPOW. Así que, encontré a Bitcoin fascinante". Fragmento publicado por Hal Finney en bitcointalk.org.

Quote: "Proof of Work" tiene como traducción al español "Prueba de trabajo", es el nombre de un protocolo de consenso basado en el trabajo que hace un computador (principalmente, cálculos computacionales), que posteriormente debe ser verificado por los demás participantes de la red. El Proof of Work es parte del protocolo de consenso de Bitcoin y conforma la mayor parte del proceso de minería.

Vale aclarar que Finney por aquel entonces ya era un reconocido integrante de la comunidad Cypherpunk, un grupo de activistas digitales que defiende la idea de utilizar la criptografía para proteger la privacidad y seguridad de las personas.

Sus primeros intercambios con Satoshi dejaron en evidencia que tenía una comprensión profunda del sistema y, de hecho, sus sugerencias llevaron a varias mejoras en el software inicial. Satoshi recibió de manera positiva muchas de sus recomendaciones y observaciones, y así fue como Finney pasó a la historia como la primera persona (después de su creador, naturalmente) en ejecutar el software Bitcoin.

Además, se convirtió en el primer destinatario de BTC. El 12 de enero de 2009, nueve días después de haber minado el bloque génesis de Bitcoin, Satoshi le envió un total de 10 BTC, y luego Finney continuaría colaborando para mejorar la seguridad de la red y protegerla de posibles ataques.

Quote: Al primer bloque minado de una blockchain se lo conoce como “bloque génesis” y es lo que permite dar inicio a una nueva criptomoneda.

La visión de Bitcoin se hizo realidad

La clave estuvo en que ambos compartieron la visión de que Bitcoin y su tecnología serían el futuro de la economía a nivel global. Aquella primera transacción demostró, en primer lugar, que la tecnología detrás de Bitcoin funcionaba.

Lograron establecer un sistema de dinero digital seguro, privado, descentralizado y resistente a la censura, algo que ya habían imaginado y soñado reconocidos integrantes cypherpunks como David Chaum, Nick Szabo y Wei Dai, para que finalmente, Satoshi Nakamoto lograra llevarlo a la realidad.

Pasaron 12 años de aquella primera transacción, y el hecho de que cualquier persona que lo desee pueda chequear cada una de las transacciones hechas hasta la fecha es una prueba irrefutable de la seguridad y transparencia del sistema. Desde aquel día, la blockchain no ha dejado de funcionar en ningún momento y su registro permanece inmutable, lo que garantiza la inalterabilidad de la información.

Todo esto no había sido logrado por ningún otro sistema antes. Bitcoin abrió las puertas a un mundo nuevo de posibilidades y esto se ve reflejado en que al día de hoy existen más de 8 mil criptomonedas. La tecnología blockchain ha evolucionado a un nivel completamente nuevo, con procesos que incluyen desde la implementación de contratos inteligentes hasta la interoperabilidad descentralizada entre distintas redes. El ecosistema crece a un ritmo que nos dificulta imaginar hasta dónde llegará.

Para aprender más sobre Bitcoin, te invitamos a escuchar el episodio 9 de nuestro BuenPodcast, en donde profundizamos sobre la funcionalidad de Bitcoin y su impacto en el mundo:

https://youtu.be/iJ-4vVsjbOI

El espíritu innovador de Hal Finney

En aquel momento, dada la pequeñez de la red, se podían minar bitcoins con la capacidad de procesamiento de un CPU común. El mismo Finney contó que generó varios bloques durante los primeros días con un sistema Windows, y que luego apagó su computadora porque se calentaba demasiado y el ruido que hacía le resultaba molesto.

De hecho, también comentó que a fines del 2010 le sorprendió descubrir que la red no solo seguía funcionando, sino que los BTC en realidad tenían valor monetario. Recuperó su vieja wallet y transfirió todos sus bitcoins a una cold wallet (una forma de almacenamiento offline). Su intención era dejárselos a sus herederos con la esperanza de que en el futuro aumentaran su valor. ¡Y cuánta razón tuvo!

Lamentablemente, Finney fue diagnosticado con ELA (esclerosis lateral amiotrófica) en 2009, una enfermedad que afecta el control de los músculos y que paulatinamente fue paralizando su cuerpo. Tuvo que usar la mayor parte de sus bitcoins para cubrir gastos médicos durante el 2013.

De todos modos, la enfermedad no le impidió continuar colaborando en mejorar el código de Bitcoin. De hecho, luego de ser diagnosticado, desarrolló una mejora en la criptografía que aceleró la velocidad de las transacciones hasta en un 20%. Incluso después de perder la capacidad de escribir con ambas manos, continuó programando con la ayuda de un software de seguimiento ocular.

Al momento de su muerte, en agosto de 2014, Finney estaba trabajando en un software experimental llamado bcflick, destinado a proteger mejor las wallets de Bitcoin. Falleció como resultado de las complicaciones de la ELA, y su cuerpo fue criopreservado por la Alcor Life Extension Foundation.

De esta manera, Finney pasó a ser uno de los primeros en adoptar otra tecnología por demás innovadora: la criopreservación humana, que consiste en el proceso de congelación del cuerpo para que pueda revivirse en el futuro cuando exista la cura para su enfermedad.

Como figura en el sitio oficial de la fundación, la criopreservación de Finney fue financiada con su seguro de vida y bitcoins que donaron sus seguidores.