Cómo invertir en comunidades

Los proyectos descentralizados obligaron a los inversores a definir nuevos indicadores para evaluarlos. Mientras que en el caso de las empresas tradicionales cuentan con extensa documentación sobre sus actividades, a la hora de acercarse a un proyecto cripto, el panorama cambia. Luego de la experiencia del equipo de desarrolladores, las comunidades son el segundo punto más importante a tener en cuenta a la hora de invertir en un activo digital atado a un proyecto de software descentralizado.

Sin fans, no hay equipo

Utilidad” es una de las palabras más usadas por los proyectos que buscan darse a conocer. Qué usos tiene la tecnología y quién la usa son dos piezas fundamentales a la hora de predecir el éxito.

Si bien los desarrolladores son los pilares que sostienen toda la estructura, las comunidades también hacen aportes que afectan estructuralmente a los proyectos.

En las primeras etapas de un proyecto, la comunidad se encarga de probar la tecnología. Es importante evaluar si se trata de una comunidad productiva, que le acerca feedback y comentarios al equipo de desarrolladores.

A medida que el desarrollo avanza, la comunidad pasa a ocupar otros roles. El marketing descentralizado, o “sin cabeza”, es un concepto que empieza con Bitcoin. Las mismas comunidades son quienes difunden el proyecto y lo dan a conocer. A su vez, los mismos u otros miembros funcionan como educadores e incluso soporte para los nuevos usuarios. Son las comunidades las que responden consultas y comparten las últimas novedades.

Si bien existen proyectos que carecen de grandes comunidades, esto suele indicar dos cosas: se trata de un proyecto muy jóven y por lo tanto riesgoso para invertir o realmente no logran conectar con sus usuarios, lo cual señala un problema mayor.

Cómo evaluar comunidades

Si bien se trata de un campo nuevo para los inversores, su estrecha relación con las estrategias de marketing, comunicación y branding permite aprovechar herramientas e ideas desarrolladas para estas áreas.

Medir seguidores en las distintas redes sociales es un buen comienzo, pero la investigación no puede terminar ahí. Una cuenta puede tener una gran cantidad de seguidores, pero un pésimo engagement. El engagement se puede medir tomando la cantidad de interacciones en un posteo y dividirla por la cantidad de seguidores de esa cuenta o, de poder acceder a ello, la cantidad de impresiones o personas que vieron la publicación.

Los buenos proyectos tienen grandes comunidades, los mejores, tienen comunidades activas.

También hay inversores que evalúan las métricas de las distintas redes sociales teniendo en cuenta el marketcap de la criptomoneda en sí, para considerar también proyectos más pequeños.

El análisis cuantitativo y cualitativo de la actividad relacionada a un proyecto cripto en redes sociales es fundamental a la hora de invertir. Más allá de lo que digan los desarrolladores, el precio de un activo lo pone la comunidad.

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