5 puntos claves para potenciar tus ahorros en cripto

Autor: Diana Aguilar.

El ahorro en economías volátiles o sometidas a inflación como el caso de Argentina, despiertan la duda: ¿cómo puedo empezar a ahorrar en una opción fuerte más allá del dólar? La respuesta cada vez más usada son criptomonedas, pero esto da paso a otra gran pregunta: ¿cómo podemos sacar el mayor provecho de nuestros ahorros con criptomonedas?

Digitaliza tu economía  

Un primer paso importante es comenzar a tener experiencia manejando nuestros fondos de forma digital. En este caso, la tendencia a la compra de dólares físicos continúa siendo una práctica común para el ahorro, pero poco aconsejable. 

La vieja técnica de tener ahorros “debajo del colchón” resulta poco rentable actualmente —incluso si se destinan a una cuenta bancaria que exige comisiones y ofrece escasos intereses— debido a la falta de opciones para el ahorrista. Quedarnos anclados en viejas estrategias que no se adaptan al cambio de la economía también retrasan los beneficios que podemos obtener al formar parte de la evolución digital.

Asimismo, mantener ahorros en moneda física también entorpece la capacidad del ahorrista de ejecutar inversiones para renovar su valor frente a la devaluación que actualmente experimenta el dólar. En este aspecto, saber emplear herramientas financieras digitales es una gran ventaja que nos permite no sólo agilizar procesos, sino también encontrar opciones que se adecúen a las necesidades del ahorrista más allá de retener fondos. 

El uso de herramientas digitales como recurso para inversión y ahorro son cada vez más populares, con los servicios de criptoactivos ganando espacios como alternativa al sistema financiero tradicional. Las criptomonedas son una alternativa que provee autonomía, descentralización y seguridad, con la posibilidad de obtener estabilidad en nuestros fondos mediante el uso de stablecoins por encima de otras criptomonedas en el mercado.

Quote: se les conoce como stablecoins a las criptomonedas estables cuyo valor está anclado al de otro activo tradicional. Por ejemplo, Dai es una stablecoin que está anclada al valor del dólar estadounidense.

Conoce tu moneda

Comenzar a ahorrar en criptomonedas requiere un estudio previo del proyecto en el que decidamos comenzar a dedicar nuestros fondos. Este mercado emergente provee miles de opciones diferentes, pero lo más importante es diferenciar la inversión del ahorro y esto está definido por la volatilidad de precios en cada proyecto.

Por ejemplo, si deseas ahorrar empleando bitcoin o ether, debes saber que estos fondos tendrán la tendencia a variar cada cierto tiempo, por lo que es importante saber manejar estos ahorros en el concepto de inversión al subir y bajar. Es decir, al elegir una opción volátil, el saldo disponible en nuestra cuenta no será constante.

No obstante, sí existen opciones de ahorro en criptomonedas que proveen seguridad y estabilidad, como las stablecoins. Este tipo de criptomonedas está teniendo cada vez más atención en Argentina como forma de ahorro. Un ejemplo de esto es la criptomoneda emitida por MakerDAO, Dai, la cual provee una forma entendible de adentrarnos en el mundo de las monedas digitales al mantener un valor equivalente al dólar.

Quote: MakerDAO es la organización que construyó y ejecutó la idea de Dai. Ahora se mantiene como una Organización Autónoma Descentralizada (DAO por su siglas en inglés). Si quieres leer más al respecto, te invitamos a visitar nuestro artículo “¿Qué son las DAOs y los tokens de gobernanza?“.

Ahorro inteligente

Una estrategia inteligente para fomentar el ahorro fue pregonada por Warren Buffett, reconocido por muchos como el mejor inversor de la historia: “No ahorres lo que queda después de gastar. Gasta lo que queda después de ahorrar”. Esto aplica hoy con cualquier tipo de fondos que queramos emplear para nuestro ahorro, incluyendo a las criptomonedas.

Esencialmente, para ahorrar en criptomonedas debemos destinar parte de nuestro ingreso neto a la compra de nuestros activos digitales. Una excelente manera de hacer esto es planificar nuestros gastos, tal como haríamos con nuestro dinero local y establecer una meta de ahorro.

Esta meta de ahorro, al ser empleada en criptomonedas, se verá mejor visualizada al emplear stablecoins como resguardo de fondos. De esta manera, veremos crecer nuestros fondos como fruto de la disciplina, siendo capaces de calcular a mediano y largo plazo la rentabilidad de nuestro ahorro. Podemos utilizar esta planificación como una meta personal e irla adaptando en el tiempo.

Calcula tu rendimiento

Usar criptomonedas como resguardo de valor es una tendencia cada vez más empleada por ahorristas e inversores en contraste con el declive económico actual. 

El ahorro en criptomonedas ofrece un valor agregado al ahorro como lo conocemos. Las cuentas de ahorro en bancos hace tiempo dejaron de ser una opción beneficiosa para los usuarios, al verse obligados a pagar comisiones con escasos porcentajes de interés a largo plazo. Con el uso de criptomonedas, el interés está marcado por el mercado emergente y el protocolo de cada proyecto.

En el caso de Dai, por ejemplo, puede ofrecer rendimientos del 8% anualmente, una característica sin precedentes por parte de servicios financieros tradicionales empleando monedas tradicionales. De esta forma, nuestros ahorros no solo se mantienen estables, sino que aumentan su valor con el paso del tiempo.

Entrena tu mente 

El ahorro en criptomonedas también hace las veces de inversión, por lo que es importante saber qué queremos obtener a mediano o largo plazo con el ahorro de nuestros fondos. 

El mercado de criptomonedas es conocido por su volatilidad, por lo que para ser parte de él es necesario saber dominar el miedo del inversor. Para lograr esto, es necesario educarnos a nivel financiero, con el fin de evitar sobresaltos con las subidas y bajadas que podamos observar. Si bien esto no aplica directamente a las monedas estables, como es el caso de Dai, debemos tomarlo en consideración al momento de diversificar nuestros fondos en otros proyectos con mayores rendimientos.